domingo, 8 de julio de 2012

Dia 7.

Pues hoy nos hemos levantado y resulta que estaba lloviendo. Un aplauso para el tiempo de Lisboa. Ayer era el día de ver la Feria de Ladra, al aire libre, pero como estaba lloviendo (otro aplauso) no pudimos ir, así que nos fuimos a ver museos.
Cuando nos asomamos para ver el panorama climático nos dimos cuenta del enorme buque de la marina española que tenemos justo delante de casa. El que esté el buque ahí conlleva el tránsito continuo de marineros y que nosotras no paremos de cantar:

Lo que nosotras nos preguntamos es como no nos pudimos dar cuenta de su llegada por dos cosas: cosa 1, estamos todo el día asomadas al balcón-ventana. Y cosa 2, ¿los buques cuando llegan no hace buuuuu buuuu? porque nosotras no hemos oído nada.
Bueno, la intención era ver el MUDE y eL MNAC, pero nuestro agotamiento solo nos permitió ver el MUDE. Que por cierto está muy decadente, cosa que a mi me encanta.

 Esto nos lo encontramos en una especie de libro de visitas que había a la entrada de una exposición.




Salimos del museo y fuimos con toda nuestra buena disposición a ver el MNAC. Por el camino pasamos por una floristería y nos compramos nuestra plantita, que por cierto, es una estafa. Ya os la enseñaremos. Lo único que me gusta es que por la noche se cierra, y eso me hace mucha risa.
Pues eso, que nosotras fuimos con la intención de ir al MNAC, pero como vimos que era gratis los domingo lo decidimos dejar para mañana. Un gran error.
Así que nos vinimos para casa para comer y planear la tarde.

Bacalhau à brás.

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