Hoy nos hemos dormido. Algún día tenía que pasar. Nos hemos vuelto a ir a la Universidade sin desayunar (con las cosas ricas que compramos ayer) y hemos ido para el metro porque era lo más rápido. Mentira. Hemos llegado y todas las máquinas de billetes estaban fuera de servicio y en la taquilla había una cola enorme así que nos hemos dado la vuelta y hemos ido a por el autobús 735 Hospital Santa María, vamos el bueno. He llegado a clase tarde, pero el profe atractivo no me ha dicho nada. Qué majo. Entonces, se me ha acercado y se me ha puesto a 3 cm, por lo que he podido ver sus ojos verdes preciosos. En ese momento me he bloqueado y he estado bloqueada todo el día (si no, preguntadle al del banco de la Caixa Geral de Depósitos). El caso es que me ha dicho que creía que debería cambiarme de grupo porque no estaba seguro de aguantar la tensión que hay entre ambos. Que noooo!que es mentira, que es, porque cree que tengo un poco de más nivel con respecto al grupo. Yo me he puesto triste porque no quería cambiarme de grupo. Entonces, he pedido consejo a mi buena amiga Diana y me ha dicho que lo mejor es que me quedara porque así puedo seguir viendo al profe y saber más cosas de su novio ( el de Diana) Álvaro. Cuando hemos vuelto del descanso me ha preguntado el profe que si al final me quedaba en la clase y le he dicho que sí, que lo prefería. Y al final de la clase, me lo ha vuelto a preguntar, y obviamente le he dicho que sí, otra vez.
Bueno, pues con estas hemos acabado y nos hemos ido con la intención de recoger nuestras benditas "Lisboa Viva Card". El caso es que nos han vuelto a engañar con los billetes y hemos tenido que pagar dos veces. De verdad, los de los transportes no nos quieren nada de nada. Lo bueno ha sido que al ir a comprar otro billete nos hemos encontrado de frente con Álvaro, por si no os acordáis quien es, es el novio de Diana. Hemos llegado a lo de los billetes a las 13.30 y después de esperar cola, delante de un hombre con traje atractivísimo, nos dice la señora, muy maja ella, que hasta las 15.30 nada. Dos horas, dos malditas horas sin saber que hacer. Así que nos hemos ido a dar una vuelta por el barrio financiero de Lisboa y nos hemos sentado en un banco a ver pasar hombres con traje atractivos. Había unos cuantos, eh!!!Después hemos vuelto, y nos hemos encontrado en la fila con el negris y el español de la "Charo" de ayer. Pero, por fin, hemos conseguido nuestros "cartões". Madre mía lo que nos ha costado parirlos y pagarlos. Y con esto nos hemos ido en transporte público a casa, que no andando, y hemos comido muy rico.
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