Hoy, y digo hoy, después de llevar 21 días en esta maravillosa ciudad en la que el río, no es río según Lidia y Judith, sino mar... hemos ido a la PLAYA!!!
Uy, sí! Qué emoción! Y como no hay suficientes playas cerca de Lisboa pues nos hemos ido a Costa da Caparica, a ver dónde íbamos a ir si no. Nosotras, es que vivimos al límite.
Bueno, pues con nuestros bikinis puestos hemos ido hasta Cais de Sodré para coger el barco hasta Cacilhas (nos encanta coger el barco e ir a la otra orilla).
Cuando hemos llegado, nos hemos puesto a buscar el autobús que nos llevaba a la playa. Lidia ha visto a unos jovenzuelos que iban con toalla y demás cachibaches, así que los hemos seguido. Nos hemos subido, y hemos ido recorriendo Almada y todo eso (que ciudad más interesante, ejem). Bueno, como no teníamos claro cuál era la parada en la que nos teníamos que bajar, cuando se han bajado los jovenzuelos, nos hemos bajado nosotras. Estábamos un poco perdidas, pero en seguida hemos visto la playa. Muy bonita, la verdad.
No hacía nada de calor bochornoso y corría airecillo, así que estábamos muy a gusto.
Antes de nada, hemos tenido que ir Diana y yo a inspeccionar el lugar donde íbamos a poner nuestros cuerpos exóticos, no podíamos correr el riesgo de ponernos en cualquier sitio.
Cuando ya hemos encontrado un sitio, hemos estirado las toallas y nos hemos echado crema factor 20. Bueno, todas menos Lidia, porque ella nunca se echa crema... como mucho factor 2. Ella nunca se quema, y si se quema, luego ya es moreno. Así que nada, nos hemos puesto taaaan tranquilas a tomar el sol, cuando... de repente...
No hay comentarios:
Publicar un comentario