Como llevamos al día el blog, hoy vamos a escribir la entrada del día 18.
Por la mañana, sinceramente, no nos acordamos de lo hicimos. Seguramente Elena se enamoraría más de su profesor, yo sufriría por ver a mi novio y que él no nos vea, y quizás, si tuvimos suerte, haríamos sesión de acoso al vecino, pero esto ya es mucho decir.
Cuando llegamos a casa miramos rápidamente el móvil portugués para ver si teníamos noticias de Miguel y Antonio, pero nada, ni ellos nos querían...
Fin de la mañana.
Como era el "ceri´s day" no hicimos planes de tarde. Nos tiramos toda la tarde intentando hacernos la ceris. Yo como veía que esa cera no daba para mucho decidí tirármela hirviendo encima y arrancarme la piel. Fue una buena idea, no me deje ni un pelo y la piel toda rosita. La verdad es que buena pinta no tenía así que fuimos de paseo a buscar la farmacia más cercana. Cuando llegamos a la farmacia la "peta" que nos echó la señora farmacéutica fue muy seria... Nos vendió una pomada, esparadrapo y compresas (odor fresh). Desde este momento iba por la calle como una lisiada.
Como me apetecía lucir la herida y los cuatro pelos que me quedaron, me fui de paseo, a una librería.
Y como quién no quiere la cosa tuvimos visita y estuvimos descubriendo que ruido hace la cebra, el pez, el mono del culo rojo,...
La habitación esta noche no olía muy bien la verdad...
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