lunes, 6 de agosto de 2012

Dia 21. Segunda Parte.

Aaaaaaaaah!!!! Agua a la vista, ha empezado a subir la marea y nos hemos tenido que levantar corriendo para recoger las cosas y ponernos un poco más arriba. Listas nosotras, nos hemos puesto otra vez, tranquilas a tomar el sol. Cuando de repente...aaaaaah!!! otra vez, a mover todas las cosas. Ya no sabíamos dónde ponernos, ya no había sitio en la playa estratégico para tumbarnos. Así que, después de estar media hora y media pensando, después de ser el centro de atención de la playa, nos hemos colocado y hemos decidido que era el momento de ir a tomarse un baño. Además, ya había necesidad. Bueno, pues después de ir corriendo a lo Pamela Anderson en Vigilantes de la playa (no es porque tuviéramos que salvar a nadie, o porque lleváramos bañador rojo, si no porque el agua al principio estaba un poco fría y había que meterse lo antes posible), hemos estado un buen rato peleándonos con las olas. ¡Qué bien nos lo hemos pasado! Y la verdad, es que no estaba muy fría el agua. Lidia y Judith, las pobres lo estaban pasando un poco mal, les dolía hasta...bueno, no sé hasta dónde les dolía, pero el caso es que después de un rato tuvimos que salirnos para secarnos.


Con esto, nos fuimos a comer sandwich de terra nostra y peru, ricos y ricos. Y ¿a qué no sabéis qué???
Vimos, en la playa de Costa da Caparica, Portugal... a Jesús Mariñas!!!Sí, el mismo, que te calles Karmele, él, no otro, acompañado de su hijo, o novio, no lo tenemos claro por la edad. Qué gracioso fue! Qué graciosoooo!
Más tarde, decidimos que era hora de irse, porque teníamos un buen camino de vuelta. Pero antes, nos hicimos unas fotos, para el recuerdo.




Dia 21.

Hoy, y digo hoy, después de llevar 21 días en esta maravillosa ciudad en la que el río, no es río según Lidia y  Judith, sino mar... hemos ido a la PLAYA!!!
Uy, sí! Qué emoción! Y como no hay suficientes playas cerca de Lisboa pues nos hemos ido a Costa da Caparica, a ver dónde íbamos a ir si no. Nosotras, es que vivimos al límite.
Bueno, pues con nuestros bikinis puestos hemos ido hasta Cais de Sodré para coger el barco hasta Cacilhas (nos encanta coger el barco e ir a la otra orilla).

Cuando hemos llegado, nos hemos puesto a buscar el autobús que nos llevaba a la playa. Lidia ha visto a unos jovenzuelos que iban con toalla y demás cachibaches, así que los hemos seguido. Nos hemos subido, y hemos ido recorriendo Almada y todo eso (que ciudad más interesante, ejem). Bueno, como no teníamos claro cuál era la parada en la que nos teníamos que bajar, cuando se han bajado los jovenzuelos, nos hemos bajado nosotras. Estábamos un poco perdidas, pero en seguida hemos visto la playa. Muy bonita, la verdad.
No hacía nada de calor bochornoso y corría airecillo, así que estábamos muy a gusto.
Antes de nada, hemos tenido que ir Diana y yo a inspeccionar el lugar donde íbamos a poner nuestros cuerpos exóticos, no podíamos correr el riesgo de ponernos en cualquier sitio.
Cuando ya hemos encontrado un sitio, hemos estirado las toallas y nos hemos echado crema factor 20. Bueno, todas menos Lidia, porque ella nunca se echa crema... como mucho factor 2. Ella nunca se quema, y si se quema, luego ya es moreno. Así que nada, nos hemos puesto taaaan tranquilas a tomar el sol, cuando... de repente...

Dia 20. Segunda parte.

Ay nuestros vecinos. Son inmensos de grande y bien de bonitos, y sus tripulantes...están inmensos de buenos aunque algunos el inglés no lo dominan muy bien.
Mirad, mirad...



Y ahora nosotras dentro del barco "Juan Sebastián el Cano". Papá, sé que te hubiera encantado estar aquí, yo le dije al capitán que si podía esperar y quedarse un poco más para que vinieras, pero como tenía que arreglar un asunto de no se qué mujer y de unos bolsos pues no me pudo atender. Pero no pasa nada, si vuelven, vamos juntos.





Después de visitar este barco, nos fuimos a otro en el que poco más y nos mareamos, y Lidia se cae por la borda. ¡Ay madre!


Y nada más. Esta noche saldremos a darlo todo por el Bairro.
Um beijinho!

Dia 20.

Esta mañana, al igual que ayer, mi viaje a la Faculdade ha sido muuuuy aburrido sin mi "tapete rolante". No me ha pasado, nada nada interesante, así que he tenido que ir concentrada en mis clases. Que por cierto, ya se están acabando. Qué pena me va a dar despedirme de mi profesor. A la vuelta, como tenía tiempo me he puesto a hacer los deberes, así que ya los tengo hechos para la próxima semana.
Tengo que decir, que hoy me ha pasado una cosa super rara y, que sepáis, no he tenido nada de miedo. Soy una campeona! Cuando estaba esperando el metro en Marqués de Pombal, he empezado a oler raro. He mirado alrededor y la gente no se daba cuenta, creo que debo tener los sentidos muy desarrollados. El caso es que de repente se ha empezado a llenar la estación de humo, y no sabíamos de donde venía. Un chico se puso a dar vueltas por la estación un poco nervioso, que yo me di cuenta, pero vamos, el ex-novio de Diana y su amigo, que estaban allí no se estaban enterando de nada. Seguro que estaban haciendo planes para irse a la playa, como todas las tardes. Bueno, yo he llamado a estas para despedirme por si me pasaba algo y decirlas que os quiero mucho a todos, pero no me cogían el teléfono. Así que nada me he montado con la esperanza de llegar a mi destino. Y sí, he llegado a Terreiro do Paço, y he tenido que esperar en la puerta de casa porque éstas tenían las llaves. Y ¿sabéis dónde estaban? Pues donde los sujetadores (que yo pensaba que era la plaza de los skateadores, pero ¡no!)
Bueno, el caso es que por fin, han llegado a casa, después de que yo ya me había puesto negra al sol de la puerta y hemos subido a comer en nuestro querido salón-terraza-vista panorámica de todas nuestras intimidades.
Después de comer, nos hemos echado la siesta, así de forma esporádica, porque la verdad es que no solemos hacerlo. Menos mal que teníamos el ventilador a tope de power porque si no nos habíamos achicharrado.
Cuando nos hemos despertado, hemos ido con toda nuestra ilusión a ver a nuestros nuevos vecinos, la mar de salados.

sábado, 4 de agosto de 2012

Dia 19.

Empezamos el día con rencor.
Me levanté a las 5.30 de la mañana (repito, 5.30 de la mañana), me vestí, me mareé, me tumbé y salí de casa en dirección al metro para recoger a Lidia y a Judith. Media hora de viaje hasta la estación de oriente. Llego, miro las pantallas y veo que el tren acaba de llegar, satisfacción absoluta. Llamo a mi hermana, apagado, llamo a Lidia y me lo coge con una voz de dormida que la pobre no creo que pudiera ni abrir los ojos... "Lidia, ¿dónde estáis?" " en el tren", "¿no habéis bajado?", "uuuuy que va... ( y el tren en marcha...)". Bien, la siguiente parada era Santa Apolonia, esa estación que estaba a 10 minutos de casa. Así que si, rencor absoluto para ellas.
Cuando volví a casa, después de otra media hora de viaje, me las encuentro al par de dos felizmente en la estación. Llegamos a casa dejamos las cosas y nos fuimos a dar un paseo por Lisboa, un paseo de iniciación a las cuestas lisboetas. Al llegar a casa comimos, y nos echamos la siestas. Después de la siesta llegó el temido momento de buscar el hostal.
Menos mal que teníamos indicaciones, sino hubiéramos tardado como una hora u hora y media en encontrarlo. JA!! seguimos las indicaciones, que estaban en inglés (en luto inglés), al revés. Subimos y bajamos unos tres veces la misma calle, cuando encontramos la calle que era nos dieron las siete cosas. Una calle llena de escalones en cuesta, y luego otras dos calle poco más o menos. La verdad es que el hostal era bonito, pero si hubieran ido solas me habría gustado más.
Por la noche salimos a un sitio nuevo, no no, es broma, fuimos al Bali como siempre y Lidia vio a Alex a las drums, Salvador, Bahia, Brasil. Y fue feliz.

Dia 18.

Como llevamos al día el blog, hoy vamos a escribir la entrada del día 18.
Por la mañana, sinceramente, no nos acordamos de lo hicimos. Seguramente Elena se enamoraría más de su profesor, yo sufriría por ver a mi novio y que él no nos vea, y quizás, si tuvimos suerte, haríamos sesión de acoso al vecino, pero esto ya es mucho decir.
Cuando llegamos a casa miramos rápidamente el móvil portugués para ver si teníamos noticias de Miguel y Antonio, pero nada, ni ellos nos querían...
Fin de la mañana.
Como era el "ceri´s day" no hicimos planes de tarde. Nos tiramos toda la tarde intentando hacernos la ceris. Yo como veía que esa cera no daba para mucho decidí tirármela hirviendo encima y arrancarme la piel. Fue una buena idea, no me deje ni un pelo y la piel toda rosita. La verdad es que buena pinta no tenía así que fuimos de paseo a buscar la farmacia más cercana. Cuando llegamos a la farmacia la "peta" que nos echó la señora farmacéutica fue muy seria... Nos vendió una pomada, esparadrapo y compresas (odor fresh). Desde este momento iba por la calle como una lisiada.
Como me apetecía lucir la herida y los cuatro pelos que me quedaron, me fui de paseo, a una librería.
Y como quién no quiere la cosa tuvimos visita y estuvimos descubriendo que ruido hace la cebra, el pez, el mono del culo rojo,...
La habitación esta noche no olía muy bien la verdad...

martes, 17 de julio de 2012

Dia 17.

Hoy no es que nos hayamos levantado tarde, es que casi llegamos para cerrar la facultad. Qué desastre. La biblioteca está cada vez más vacía así que no pasa nada interesante, y en las clases la gente se va de "puente".
Se nos ha olvidado llevarnos el móvil portugués a la facultad, así que cuando hemos llegado teníamos dos mensajes ( es que somos muy popus). Los mensajes la verdad es que eran muy interesantes. uno decía: "diz la se posso ir ter contigo hoje a tarde". Y en el otro: L. 
Tengo que reconocer que lo primero que he pensado es que nuestro número estaba puesto en una lista de contactos. Me he reído, pero era algo serio. 
Resulta que eran Miguel y Antonio, dos hombre que no sabemos quienes son, pero que nos mandan mensajes. Yo estoy casi segura de que son los Apus a los que les compramos la tarjeta, me queda confirmarlo, pero casi lo tengo. Elena tiene otra teoría mucho más convincente y algo más "bonita". 
Después de comer, o más bien de intentar comer (NUNCA compréis hamburguesas de soja con zanahoria, os lo avisamos desde aquí), nos hemos puesto con el ordenador, hemos seguido con el ordenador, y después de perder toda la tarde nos hemos arreglado para ir a ver un miradouro. Muy bonito el miradouro, pero era con la zona de gueto negris y nos ha dado un poco de apuro aparentar que éramos turistas, así que nos hemos ido rápidamente.
De camino a casa se nos ha ocurrido pasar por el "pseudo llao llao", más que nada porque volver al Feel Rio nos parecía demasiado. El Pseudo llao llao es una mierda, así lo decimos, no nos andamos con tonterías. Carísimo y ni puntito de comparación con el llao llao verdadero. 
Hemos vuelto a casa y aquí estamos, que nos vamos a ir a la cama en nada.